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La congelación lenta vs la vitrificación

La Criopreservación de gametos y de tejidos es una herramienta poderosa contra la infertilidad ¿pero ¿cómo funciona realmente y qué formas existen para hacerlo? Hoy en día existen dos técnicas empleadas por la medicina reproductiva: la congelación lenta y una técnica novedosa llamada vitrificación.

La primera de ellas, la congelación lenta, como si nombre lo indica hace referencia a un enfriamiento del material biológico, ya sea óvulos, espermatozoides o embriones a una velocidad baja y constante. Esta tasa de enfriamiento es crucial porque así se evita la formación de cristales de hielo dentro de la célula que perforan la membrana y comprometen su integridad. Sin embargo, si la velocidad es demasiado lenta, se acumulan compuesto en la célula que, a altas concentraciones resultan nocivos para la vida. En la congelación lenta se debe encontrar una tasa de enfriamiento que sea lo suficientemente rápida y lenta a la vez.

Por otro lado, la vitrificación es una técnica de enfriamiento ultrarrápido. Mientras que en la congelación lenta el descenso de temperatura puede darse a lo largo de minutos a horas en escalas de 10º a 30º, en la vitrificación es inmediato.

Esta técnica consiste en sumergir las células en líquido crioprotector de muy alta viscosidad. Luego se añade toda la mezcla directamente en nitrógeno líquido que se encuentra a una temperatura promedio de -195.8º. La caída de la temperatura es tal, que toda el agua dentro, así como todos sus componentes quedan “paralizados” en el tiempo. Veámoslo de esta forma. En el agua líquida las moléculas que la forman se encuentran libres, pero cuando se congelan se acomodan una con otra en una estructura más estable y con menos movimientos. Esto se ve reflejado en la estructura estable del hielo. En la congelación lenta las moléculas de agua se reagrupan en cristales, cuyas puntas revientan a la célula como un globo, pero en la vitrificación no ocurre esto. El enfriamiento es tan repentino que las moléculas de agua no tienen el tiempo suficiente de ordenarse y quedan detenidas en el tiempo, detenidas dentro del líquido viscoso crioprotector como millones de mosquitos diminutos atrapadas en el ámbar.

Tanto la congelación lenta como la vitrificación tienen puntos a favor y en contra, ¿y cómo saber cuál es mejor? Aunque teóricamente la vitrificación es mejor, aún existen investigaciones en todo el mundo para optimizar los procesos de criopreservación. Sin embargo, es muy importante saber qué nos interesa preservar.

Por ejemplo, la congelación lenta es más utilizada para preservar células como espermatozoides u óvulos, pero estudios recientes han visto que la vitrificación tiene una mayor tasa de éxito cuando se trata de embriones. Lo verdaderamente importante es que gracias a estas técnicas es posible preservar la fertilidad de las personas, sin importar cual sea su condición. Podemos poner pausa a cualquier mal que nos afecta y salvaguardar lo que más no importa.

Si tienes cualquier duda acércate a nuestros expertos. Recuerda que aquí en Citmer queremos formar parte de tu historia.

REFERENCIAS:

Ávila-Portillo, L., Madero, J., López, C., León, M. F., Acosta, L., Gómez, C., Delgado,

L., Gómez, C., Lozano J., & Reguero, M. (2006). Fundamentos de criopreservación.

Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecología. 57(4): 291 – 300.