Pasos del ciclo de inseminación artificial

Los especialistas en reproducción asistida siempre entrevistamos a la pareja para determinar si son candidatos, o no, al tratamiento de inseminación artificial. Usualmente, recomendamos este método en parejas que presentan infertilidad de causa desconocida, problemas de ovulación en la mujer o infertilidad masculina leve.

¿En qué consiste?

La inseminación artificial es un tratamiento de reproducción asistida que consiste en colocar los espermatozoides capacitados de la pareja en el fondo del útero de la paciente. Este es un método muy común, aunque no se recomienda en casos como:

  • Trompas de Falopio bloqueadas.
  • Daño severo de las Trompas de Falopio.
  • Baja calidad espermática u ovocitaria. 

Preparándose para el ciclo

El ciclo de inseminación artificial consta de 7 pasos principales:

  1. Evaluación por parte de un médico especialista en reproducción asistida.
  2. Estimulación ovárica.
  3. Revisiones rutinarias.
  4. Programación del día de ovulación.
  5. Recolección de muestra de semen para capacitación espermática.
  6. Inseminación de los espermatozoides capacitados en el fondo del útero.
  7. Prueba de embarazo (14 días después de la inseminación).

Primero evaluamos a la paciente para identificar si tiene algún desequilibrio hormonal, infecciones o problemas estructurales. Sobre todo, porque estas condiciones podrían reducir las probabilidades de éxito del tratamiento.

El procedimiento incluye la estimulación ovárica. En este caso, la paciente comenzará a usar medicación para que su cuerpo produzca más de un ovocito (célula que se convierte en óvulo) durante el ciclo menstrual. Por lo general, la mujer sólo libera un óvulo al mes y, lógicamente, tener más óvulos le da mayores posibilidades de lograr un embarazo.

Hacemos revisiones rutinarias para detectar los signos de ovulación. Normalmente, realizamos un ultrasonido transvaginal para comprobar que ha existido crecimiento de los folículos del ovario, donde se encuentran los óvulos en maduración. Ya que la inseminación está cronometrada con la ovulación y los óvulos sólo pueden ser fecundados entre 12 y 24 horas después de este proceso natural, el tiempo es vital

También podemos hacer el examen de hormona luteinizante(LH) –hormona producida en la glándula pituitaria del cerebro. Cuando aumentan sus niveles en el ciclo menstrual, se desencadena la ovulación.

Entonces, programamos el tratamiento para la mañana siguiente al aumento de LH, pues sabemos que la ovulación se producirá uno o dos días después de este incremento, aunque en muchas ocasiones este proceso puede programarse mediante la administración de medicamento hormonal.

Por otro lado, el hombre debe abstenerse de eyacular entre dos y cinco días antes de la programación de la ovulación. Una vez que la mujer ovula, el hombre producirá una muestra de semen ­–en casa o en la clínica– a través de la masturbación.

Cabe mencionar que, en la primera visita a la clínica, realizamos un espermograma para evaluar la calidad del esperma. Si no es de suficiente calidad, recurrimos a un procedimiento diferente como la fecundación in vitro y, en algunos casos, es necesaria la donación de semen.

Para asegurar que los espermatozoides cumplen con los requisitos necesarios para la fecundación, tomamos algunas medidas:

  • “Lavamos” en un laboratorio el semen que será utilizado para la inseminación, aumentando las posibilidades de fecundación de alguno de los óvulos.
  • Eliminamos del esperma las sustancias químicas innecesarias y potencialmente nocivas para el óvulo.
  • El esperma capacitado se introduce en el fondo del útero de la paciente con un catéter de plástico suave.
  • Si el procedimiento es exitoso, se produce el embarazo.

Si tu pareja y tú están interesados en recurrir a este tratamiento, te invitamos a conocer personalmente el proceso de la inseminación artificial.

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